"MALEDUCADOS" - La Era de la vulgaridad. Renata Salecl
“MALEDUCADOS”, bajo el subtítulo “La era de la vulgaridad”, es un libro de la filósofa y socióloga eslovena Renata Salecl, publicado en su idioma original en...

Claudio Alvarez Teran
68.5K views • Dec 19, 2025

About this video
“MALEDUCADOS”, bajo el subtítulo “La era de la vulgaridad”, es un libro de la filósofa y socióloga eslovena Renata Salecl, publicado en su idioma original en 2023 y traducido al español en 2025
La grosería y la vulgaridad se han convertido en moneda corriente en el mundo laboral, han anclado con fuerza en la política, y se están diseminando por todo el cuerpo social.
Analizar los mecanismos visibles e invisibles de la grosería y la vulgaridad dominante es una condición necesaria para reflexionar sobre la sociedad en la que queremos vivir, y poder entonces dar, cada uno de nosotros, un paso hacia el cambio, y para lograrlo no debemos olvidar nunca, el poder de la amabilidad.
La verdadera tragedia es que hoy se encuentran presionadas por ser felices. Estamos bajo presión para mostrarnos narcisistas, debemos probar sin pausa que somos “especiales”, ambiciosos y que haremos algo excepcional en la vida.
El gurú motivacional Norman Vincent Peale, subraya que si queremos tener éxito lo primero que debemos hacer es crear la imagen del éxito. Que, aunque las cosas vayan mal, mediante un discurso de grandiosidad en que se utilizan superlativos, y se exageran de manera grandilocuentes fortunas y virtudes, demos la imagen de que las cosas andan bien.
Acercarse al ideal de éxito exige que el individuo se comporte como si ya fuese exitoso, y que con la voluntad y el pensamiento positivo el éxito llegará. La imagen externa contribuye a este objetivo: vestimenta, discurso, gestualidad y comportamiento.
Si podemos mostrarnos como una persona exitosa gran parte de la tarea estará hecha, por eso los desocupados son culpables de su desgracia, por no saber venderse, ni crear la imagen de una persona exitosa.
Este discurso de la grandiosidad se observa desde hace tiempo en el lenguaje empresarial. y político, empresas y políticos se muestran como los más grandes, las mejores, los más exitosos.
La proliferación del discurso de la grandiosidad del mundo empresarial ha saltado al mundo político, y permeado en todos los ámbitos, incluso en la vida privada.
El discurso de la grandiosidad se asocia con la ideología del ganador, que domina hace algún tiempo al capitalismo contemporáneo, la idea de que el ganador se lo lleva todo.
Quien se esfuerza, trabaja duro, y busca todo el tiempo nuevas oportunidades, merece el éxito y la riqueza. La ideología neoliberal nos convence de que cualquiera puede alcanzar el éxito si se lo propone mediante su esfuerzo, por lo cual el individuo es siempre responsable de sus éxitos y de sus fracasos.
Si esto es así, entonces algo anda mal en los que no alcanzan el éxito, se los considera menos inteligentes o laboriosos, sin poner en consideración más ampliamente sus condiciones, como el origen, la posición social u otros factores socioculturales.
Hoy hay pocos entornos laborales con los que las personas sientan una fuerte identificación. Las prácticas de control laboral, el empleo precario y actitudes crueles en los lugares de trabajo han llevado a que decaiga el sentimiento de afinidad para con la organización en su labor diaria.
En los lugares de trabajo al contrario de cortesía y respeto, hoy reinan el miedo y la grosería. El mensaje es que cualquier puede ser desechado y olvidado, y que cada uno se debe cuidar solo, entrando en feroz competencia con los demás.
Pero increíblemente, en el plano inconsciente el vínculo laboral sigue existiendo, pero toma la forma de la ansiedad, el sentimiento de culpa o la carencia de reconocimiento, lo que se traduce en un abatimiento que hoy llamamos agotamiento o burnout.
Mirá tambien la lista "Libros, Pensamiento y Sociedad" https://youtube.com/playlist?list=PLaALgzy_gNmF-eKRNSUj5q0DEOcVlm0CB&si=-Z2LD_dVHvaUxyi1
La grosería y la vulgaridad se han convertido en moneda corriente en el mundo laboral, han anclado con fuerza en la política, y se están diseminando por todo el cuerpo social.
Analizar los mecanismos visibles e invisibles de la grosería y la vulgaridad dominante es una condición necesaria para reflexionar sobre la sociedad en la que queremos vivir, y poder entonces dar, cada uno de nosotros, un paso hacia el cambio, y para lograrlo no debemos olvidar nunca, el poder de la amabilidad.
La verdadera tragedia es que hoy se encuentran presionadas por ser felices. Estamos bajo presión para mostrarnos narcisistas, debemos probar sin pausa que somos “especiales”, ambiciosos y que haremos algo excepcional en la vida.
El gurú motivacional Norman Vincent Peale, subraya que si queremos tener éxito lo primero que debemos hacer es crear la imagen del éxito. Que, aunque las cosas vayan mal, mediante un discurso de grandiosidad en que se utilizan superlativos, y se exageran de manera grandilocuentes fortunas y virtudes, demos la imagen de que las cosas andan bien.
Acercarse al ideal de éxito exige que el individuo se comporte como si ya fuese exitoso, y que con la voluntad y el pensamiento positivo el éxito llegará. La imagen externa contribuye a este objetivo: vestimenta, discurso, gestualidad y comportamiento.
Si podemos mostrarnos como una persona exitosa gran parte de la tarea estará hecha, por eso los desocupados son culpables de su desgracia, por no saber venderse, ni crear la imagen de una persona exitosa.
Este discurso de la grandiosidad se observa desde hace tiempo en el lenguaje empresarial. y político, empresas y políticos se muestran como los más grandes, las mejores, los más exitosos.
La proliferación del discurso de la grandiosidad del mundo empresarial ha saltado al mundo político, y permeado en todos los ámbitos, incluso en la vida privada.
El discurso de la grandiosidad se asocia con la ideología del ganador, que domina hace algún tiempo al capitalismo contemporáneo, la idea de que el ganador se lo lleva todo.
Quien se esfuerza, trabaja duro, y busca todo el tiempo nuevas oportunidades, merece el éxito y la riqueza. La ideología neoliberal nos convence de que cualquiera puede alcanzar el éxito si se lo propone mediante su esfuerzo, por lo cual el individuo es siempre responsable de sus éxitos y de sus fracasos.
Si esto es así, entonces algo anda mal en los que no alcanzan el éxito, se los considera menos inteligentes o laboriosos, sin poner en consideración más ampliamente sus condiciones, como el origen, la posición social u otros factores socioculturales.
Hoy hay pocos entornos laborales con los que las personas sientan una fuerte identificación. Las prácticas de control laboral, el empleo precario y actitudes crueles en los lugares de trabajo han llevado a que decaiga el sentimiento de afinidad para con la organización en su labor diaria.
En los lugares de trabajo al contrario de cortesía y respeto, hoy reinan el miedo y la grosería. El mensaje es que cualquier puede ser desechado y olvidado, y que cada uno se debe cuidar solo, entrando en feroz competencia con los demás.
Pero increíblemente, en el plano inconsciente el vínculo laboral sigue existiendo, pero toma la forma de la ansiedad, el sentimiento de culpa o la carencia de reconocimiento, lo que se traduce en un abatimiento que hoy llamamos agotamiento o burnout.
Mirá tambien la lista "Libros, Pensamiento y Sociedad" https://youtube.com/playlist?list=PLaALgzy_gNmF-eKRNSUj5q0DEOcVlm0CB&si=-Z2LD_dVHvaUxyi1
Tags and Topics
Browse our collection to discover more content in these categories.
Video Information
Views
68.5K
Likes
3.9K
Duration
28:27
Published
Dec 19, 2025
User Reviews
4.7
(13) Related Trending Topics
LIVE TRENDSRelated trending topics. Click any trend to explore more videos.